Patrimonio Nacional ha finalizado las obras de restauración del Jardín del Parterre del Palacio Real de Aranjuez. El proyecto costó 4,5 millones de euros y forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea. El objetivo declarado fue recuperar el trazado barroco original del Parterre y poner en valor sus elementos monumentales.
La intervención se apoyó en una investigación histórica exhaustiva. Se estudiaron la treatadística francesa de la época y documentación histórica, entre la que destacan los planos de Esteban Marchand y de Cuéllar. Los trabajos incluyeron estudios arqueológicos que permitieron restituir las cotas originales del jardín y orientar la intervención sobre el patrimonio vegetal.
La actuación renovó y ordenó el arbolado histórico. Se eliminaron ejemplares considerados irrecuperables y se reubicaron árboles que no encajaban con la configuración del siglo XVIII. Se plantaron 126 nuevos árboles para reforzar la composición original y buscar la sostenibilidad futura del Parterre. Restauración de fuentes y elementos escultóricos Las fuentes monumentales fueron intervenidas para recuperar elementos escultóricos y su funcionamiento hidráulico. La fuente de Hércules y Anteo recuperó sus elementos y volvió a funcionar después de más de una década sin agua. La fuente central recuperó su configuración barroca con sus tres surtidores y las Nereidas fueron restauradas en su conjunto. Las fuentes del Jardín de la Isla y del Parterre operan en el horario establecido de 11:00 a 12:00 y de 17:00 a 18:00.
Los trabajos se desarrollaron en aproximadamente un año. En la inauguración participaron la presidenta de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva, y el director de Inmuebles y Medio Natural, Luis Pérez de Prada. Pérez de Prada señaló que la intervención se basó en un estudio histórico riguroso para guiar la plantación y la restauración de las fuentes.
La nota oficial presenta la obra como una recuperación de la imagen histórica del Parterre y una acción para garantizar su conservación. En los comentarios publicados en la entrada original hay críticas de vecinos que denuncian tala de árboles centenarios y cambios negativos en la apariencia del jardín. Esas reacciones señalan discrepancias entre la decisión técnica de restauración histórica y la percepción de algunos residentes.
El Parterre fue diseñado por Esteban Marchand entre 1727 y 1733, con intervención de Esteban Boutelou que lo finalizó en 1735. La intervención reciente busca volver a esa configuración barroca y reforzar el valor cultural y paisajístico del Real Sitio, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El jardín recupera su trazado barroco visible en la ordenación vegetal y las cotas restauradas. Las fuentes monumentales vuelven a funcionar en horarios concretos. La actuación promete una imagen más cercana a la concepción del siglo XVIII y la conservación planificada para futuras generaciones.