Durante la semana del 24 de septiembre de 2026, comunidades en varios estados del país salieron a protestar en la noche por interrupciones del servicio eléctrico. Las manifestaciones se repitieron por al menos tres noches y se concentraron en los estados Zulia, Mérida, Aragua, Guárico y Portuguesa, con hechos reportados también en Lara y comunidades de la región llanera.
Reportes locales y testimonios difundidos en redes sociales indican que los cortes de electricidad se prolongaron entre 12 y 16 horas diarias en zonas afectadas. Los vecinos explicaron que la discontinuidad del servicio impide la actividad comercial, dificulta la conservación de alimentos y limita el funcionamiento de sistemas de agua potable y otros servicios básicos.
Acciones comunitarias y escenas de protesta
Las protestas nocturnas incluyeron cierre de vías, quema de cauchos, cacerolazos y bloqueo de carreteras importantes. En el occidente, habitantes de Caja Seca (Zulia) y Nueva Bolivia (Mérida) mantuvieron cerrada la carretera Panamericana. En el estado Guárico, comunidades como Zaraza y Las Mercedes del Llano registraron movilizaciones. En Lara se reportaron concentraciones en El Tocuyo, Morán y Barquisimeto. En Portuguesa, residentes del municipio Páez obstaculizaron la avenida Circunvalación.
Respuesta política y cuestionamientos
El dirigente Lester Toledo criticó la respuesta de autoridades ante los apagones y las fluctuaciones eléctricas en el Zulia, y cuestionó declaraciones del gobernador Luis Caldera y del presidente de Corpoelec, Juan Crisóstomo Fernández, por no aclarar causas ni duración de las interrupciones. Toledo señaló la incertidumbre como un problema central para familias, comercios, estudiantes y hospitales.
Comerciantes y residentes han reportado pérdidas por deterioro de productos perecederos y dificultad para operar negocios. Los cortes prolongados también plantean problemas para el acceso a agua cuando los sistemas dependen de bombas eléctricas, y generan estrés comunitario que motivó las movilizaciones nocturnas.
Los reclamos fueron concretos: restablecimiento inmediato del servicio, publicación de cronogramas claros de cortes y reemplazo de equipos averiados en sectores donde hubo daños localizados. Las protestas se hicieron visibles con bloqueos en vías principales y acciones nocturnas que buscan presionar por respuestas rápidas.
Fuentes locales registraron nuevas protestas en días posteriores en estados como Portuguesa, Cojedes, Monagas y Barinas, con racionamientos que en algunas zonas superaron las 10 horas. El patrón reportado combina interrupciones prolongadas, falta de información oficial y movilización ciudadana en múltiples regiones.