Fernando Batista fue destituido como seleccionador de Costa Rica el lunes 28 de septiembre. La decisión de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) llegó tras una serie de resultados adversos que llevaron a la entidad a convocar una reunión de emergencia del Comité Ejecutivo en las instalaciones del Proyecto Gol.
Batista había asumido el cargo el 2 de marzo y estuvo al frente del equipo poco más de seis meses y medio. En ese tiempo dirigió seis partidos oficiales y no consiguió victorias: el balance registró cinco derrotas y un empate. Según las cifras difundidas, eso se traduce en un rendimiento de 5,5% de los puntos disputados, la cifra más baja entre los técnicos que dirigieron al menos cinco encuentros con la selección costarricense.
Los resultados que precipitaron la salida incluyeron dos partidos que marcaron la gestión. El primero fue la derrota 3-4 como local frente a Curazao, en la que Costa Rica llegó a ir ganando 3-0 y terminó permitiendo la remontada visitante. El segundo fue la caída 2-0 ante Haití, este último encuentro disputado en Jamaica y contabilizado en la Liga de Naciones. Ese último tropiezo fue el detonante directo para la decisión de Fedefútbol.
Batista llegó procedente de la selección de Venezuela, donde había sido el entrenador durante las eliminatorias sudamericanas. Su experiencia con la Vinotinto fue el antecedente inmediato antes de aceptar el cargo en Costa Rica. En el caso de la 'Sele', su ciclo fue notablemente breve y terminó sin victorias en la etapa inicial.
Tras la destitución, el Comité Ejecutivo comenzó a evaluar nombres para reemplazarlo. Dos entrenadores que aparecen en las opciones preliminares son Jeaustin Campos y Alexandre Guimaraes. La federación también considera la posibilidad de designar primero un cuerpo técnico interino para afrontar los compromisos internacionales más inmediatos. La urgencia responde a la necesidad de resolver la conducción técnica en un plazo corto dado el calendario de partidos.
La salida de Batista obliga a Fedefútbol a tomar una decisión rápida que estabilice el proceso deportivo. El equipo deberá encarar los próximos compromisos internacionales con un director técnico nuevo o temporal, y con el reto de mejorar resultados tras una serie de encuentros con rendimiento muy bajo.
Fernando Batista dejó el cargo tras seis partidos sin victorias y poco más de seis meses en el banquillo. La federación se enfrenta ahora a la tarea de elegir un reemplazo y recuperar rendimiento en un calendario que no espera. Los nombres barajados y la posibilidad de un interinato muestran que la decisión buscará dar una respuesta inmediata al problema de resultados.