La Fundación Azul Ambientalista informó que, tras inspecciones de campo, constató derrames de petróleo y fugas de gas que afectan simultáneamente seis municipios de la Costa Oriental del Lago en el estado Zulia. Los municipios señalados son Cabimas, Lagunillas, Miranda, Valmore Rodríguez, Baral y San Francisco. La organización atribuye los incidentes al incremento operativo en la industria petrolera combinado con falta de labores de mantenimiento en la infraestructura.
Valmore Rodríguez recibió la mención más grave: la fundación describió una mancha de crudo de severa magnitud en la playa Los Poquitos (Bachaquero). En otras localidades costeras, las denuncias provinieron de pescadores y comunidades locales contactadas por la ONG. La fundación documentó la presencia de crudo en el agua, mortalidad de especies marinas y alteración de la flora y fauna costera. También reportó efectos negativos en la actividad pesquera artesanal, el comercio local y el turismo.
Reclamaciones a autoridades y propuestas de la ONG
La Fundación Azul Ambientalista criticó la falta de información oficial y la ausencia de partes de las autoridades competentes y del Ministerio para el Ecosocialismo. Según su director, Yohan Flores, la única comunicación proviene de denuncias comunitarias y del gremio de pescadores, y no de balances oficiales.
Como respuesta inmediata, la organización solicita la activación de un plan de saneamiento integral con participación y veeduría de organismos técnicos internacionales. Flores ligó la recurrencia de derrames a una política de mayor extracción sin inversiones estructurales en redes de tuberías y equipos de recolección de Petróleos de Venezuela (PDVSA).
La fundación cuestionó la eficacia de la Comisión Presidencial para el Rescate, Conservación y Desarrollo Sostenible del Lago de Maracaibo, creada en 2023. Señala que las plantas de tratamiento de aguas residuales prometidas no se reactivaron y que no hay resultados concretos hasta la fecha.
Impactos socioeconómicos y ambientales
La organización documentó fallas en actividades productivas: limitaciones de la pesca artesanal por la presencia de crudo, afectación al comercio local y daño a la biodiversidad. Informaciones sobre especímenes marinos muertos y cambios en la flora y fauna costera sustentan la preocupación ambiental.
- Un plan de saneamiento integral para el Lago de Maracaibo respaldado por organismos técnicos internacionales.
- Transparencia y partes informativos periódicos por parte de las autoridades ambientales y petroleras.
- Inversión en mantenimiento de tuberías, equipos de recolección y plantas de tratamiento prometidas.
La nota recoge las denuncias y demandas de la organización y de las comunidades afectadas, pero no incluye respuestas oficiales ni cronogramas de intervención. La fundación pide la activación de medidas técnicas externas para la recuperación y monitoreo del cuerpo de agua.